7 Claves para iniciarse en Mindfulness

Primero de todo, debemos saber qué es el Minfulness, esa palabra que oímos tan a menudo y que está en auge en los últimos tiempos. Básicamente, y muy resumido, sería estar AQUÍ Y AHORA, tomar conciencia y centrarse en el momento presente. Un estado en el que buscamos que nuestra conciencia se relaje y no elabore juicios, liberándonos de nuestros pensamientos. Es un proceso de atención, de focalizarnos en cada detalle que estamos viviendo y dejarnos fluir, otorgando un gran peso al aquí y al ahora mediante la conciencia plena en el momento presente. Hoy te proponemos 7 claves básicas para iniciarte en esta práctica.

7 Claves para practicarlo:

  • Respira:

Aprende a respirar de manera correcta y pon en práctica estas respiraciones durante tu día. Sería importante realizar a diario unas 40 respiraciones de manera totalmente consciente. Cuenta cada una cuando exhales y no varíes el ritmo para lograr que la mente libere la tensión que todos los pensamientos han ido creando.

  • Relájate:

Debemos conseguir calmar nuestro cuerpo y nuestra mente. Para ello, será muy importante practicar técnicas de relajación. Una de las que más se usa en psicología, y que a mí particularmente es de las que más me funcionan, es la Relajación Progresiva de Jacobson, que se centra en la tensión muscular. Esta técnica fue desarrollada en 1929 y hoy en día es una de las más utilizadas. Consiste en aprender a tensar y relajar los distintos grupos musculares del cuerpo y conseguir también una relajación mental. Pero hay muchísimas técnicas más, tienes que buscar la que mejor te funcione para conseguir ese estado que tanto se busca en Mindfulness de relajación.

  • Medita:

La meditación es una técnica básica, es importante estar presentes y conscientes plenamente, observando lo que sucede a nuestro alrededor pero sin intervenir. Para meditar debes escoger un ambiente tranquilo, en el que puedas desconectar por completo. Puedes meditar sentado en una silla, en una esterilla de yoga o, si lo prefieres, puedes meditar estirado. Lo importante es que permanezcas en una posición cómoda y con la espalda lo más recta posible. Tendremos que acompañarlo con una  respiración adecuada, si eres principiante en esto de meditar, te recomendamos que utilices una meditación guiada para que te sea más fácil centrar tu atención en como respirar y que tu mente se focalice en lo que está escuchando. No te obsesiones con dejar la mente en blanco, lo importante es calmar los pensamientos, hay que dejar que fluyan las ideas sin aferrarse a ellas.

  • Detente y observa:

Para un momento y sé consciente de qué le sucede a tu cuerpo y qué pasa por tu cabeza. Céntrate en la tarea que realizabas y en qué sentimientos y emociones te está provocando. De este modo saldrás de la inconsciencia y permitirás que tu mente se relaje. Observa lo que te rodea en ese momento, los colores, los olores y las sensaciones que esa situación te transmite.

  • Céntrate en el ahora:

La clave de todo. Intenta retornar a la conciencia siempre que te des cuenta que llevas puesto el botón de automático en tu vida. Para ello, te invito a que pongas una alarma varias veces al día para recordarte que tienes que parar, respirar de forma consciente y volver a la tarea centrándote en lo que estás haciendo y sintiendo.

  • Acepta tus emociones y pensamientos:

Por muy consciente que seas, los pensamientos invadirán tu mente de forma constante y si no los gestionas bien, muchos intentarán alejarte de ese estado. Sean como sean, acéptalos, obsérvalos y déjalos ir. No te aferres a ningún estado emocional ni a ningún pensamiento. Déjalos fluir libremente y libérate de ellos.

  • Inicio progresivo:

Lo ideal sería poder tener conciencia plena en todos los momentos de nuestras vidas, pero al inicio es muy difícil prestar atención a todo lo que hacemos, sobre todo si no hemos tenido el hábito de hacerlo durante toda nuestra vida. Por tanto, es importante ir centrando nuestra atención en pequeñas tareas que vamos realizando y no querer abarcar mucho al principio, ya que podemos llegar a frustrarnos porque no lo conseguimos.

Practicar Mindfulness no es sólo una moda, conlleva muchos beneficios a corto y largo plazo. Nos permite disfrutar de la vida en cada momento y nos libera de todos esos juicios y creencias limitantes. Alivia nuestros síntomas de ansiedad y depresión y aumenta nuestro bienestar. Además de todo esto, también, reporta mejoras en la memoria, la capacidad de concentración, la auto-conciencia y la inteligencia emocional.

Así que, te animamos a que empieces a “aplicar” un poco de Mindfulness en tu vida diaria. Vuelve la vista a tu entorno y fíjate en todo lo que tienes alrededor, respira y disfruta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *